miércoles, 18 de julio de 2007

De repente, el último verano

Juan Antonio Barrio.
Diputado del PSOE.
[Personal Nacido el 19 de junio de 1953 en Madrid . Casado. Tres hijos. Licenciado en Ciencias Biológicas y Farmacia. Técnico de Marketing Farmaceútico. Miembro del Comité Federal del PSOE. Diputado en la Asamblea de Madrid 1988-1999. Portavoz de Economía 1995-1999. Miembro de la Corriente de Opinión Izquierda Socialista]
Pues sí. Llegó el último verano de la legislatura. Después de este último verano apenas quedarán tres meses para completar la actividad parlamentaria, previsiblemente con la aprobación de los presupuestos de 2008. Asimismo sería positivo aprobar algunas leyes importantes, la ley de responsabilidad medioambiental, la ley de calidad del aire, la ley de desarrollo rural, la ley de control del comercio exterior de armas y lograr la aprobación de la denominada ley de la memoria histórica.
Después del debate del Estado de la Nación y del cambio de cuatro ministros, el Gobierno afrontará con nuevos bríos el principio de curso tras un recibimiento a los nuevos ministros que ha sido bastante positivo con algunas excepciones previstas. Por ejemplo, Bernat Soria al que la Conferencia Episcopal, en insólita osadía, ha calificado como representante de "ciencia sin conciencia" ha puesto en duda su valía científica ¡como si Rouco o Cañizares fueran doctores en Citogenética! Dicen que suscita falsas esperanzas. Comparado con las suyas, claro, que todo el mundo sabe que son las únicas verdaderas como nos ha recordado Benedicto XVI. En fin.
A la vuelta del verano se producirán también hechos importantes. La sentencia del juicio del 11-M, ¿pondrá fin, excepto para una minoría muy minoritaria de recalcitrantes a la delirante teoría de la conspiración? La puesta en marcha de la asignatura de Educación para la Ciudadanía en varias CCAA, ¿se hará sin concesiones a la impresentable campaña del sector duro del episcopado a favor de una injustificable "objeción de conciencia"?
En el plano europeo, ¿se aprobara finalmente sin mas recortes el acuerdo de mínimos ya alcanzado por el Consejo de junio en la prevista conferencia intergubernamental? ¿sin mas concesiones a los hermanos Dalton, perdón, a los gemelos Kaczynsky? Estos hermanos tan elogiados por nuestra derecha por su valiente defensa de los intereses nacionales "sin miedo a ser "antipáticos", miedo que tampoco tuvo Aznar". ¿Se acabará con la siniestra utilización del tema terrorista por parte de nuestra derecha? ¿Se imaginan Vds. al lider conservador David Camerón pidiendo en el parlamento inglés "las actas" de las reuniones con el IRA? Pues a estos extremos, dignos de figurar en la Historia Universal de la Infamia, ha llegado nuestra derecha.
Poner en valor lo ya hecho, completarlo en el período parlamentario que reste, elaborar un programa ilusionante y ambicioso de reformas para la próxima legislatura con avances en educación, en pleno empleo, en laicidad, en participación de los trabajadores, en Responsabilidad Social Corporativa de las empresas. No ceder al chantaje de ETA ni a la campaña de la derecha, cuyo único argumento después de "la familia se rompe" – ahora ya no lo dicen tanto; será por eso que el obispo Cañizares se desgañita contra las leyes "divorcistas" – es después de "España se rompe" - ¿habrá sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña antes de las elecciones? – después de todo y después de nada en propuestas, la derecha, digo, sólo tiene ya ese argumento, ETA. Entregue Vd. las actas, Sr. Zapatero. Las actas que demuestren cómo traicionó a los muertos, cómo vendió Navarra, cómo le tomaba el pulso ETA. Nada menos. Ojala sea el último verano, sí. El último verano de una derecha así. Los votantes demócratas de la derecha, que, son, creo, la mayoría, deberían exigírselo a sus representantes. Antes y después de las elecciones, claro, pero sobre todo con un mensaje inequívoco en las urnas.

No hay comentarios: