miércoles, 4 de julio de 2007

Declaración de la Iniciativa para una Asamblea Constituyente Europea tras la última "Eurocumbre"

DE LA CONSTITUCIÓN EUROPEA A UN NUEVO TRATADO: UN CAMBIO DE NOMBRE SIN CAMBIO DE FONDO

Un debate a espaldas del pueblo
Paris-Berlín-Amsterdam-Bruselas-Helsinki-Luxemburgo-Madrid-Roma, a 26 de junio de 2007 El texto discutido por el Consejo Europeo se mantuvo secreto y ha sido elaborado a espaldas de los ciudadanos y parlamentarios por "sherpas" que trabajaban en la sombra. El retorno de un método intergubernamental antidemocrático e ineficaz. El proyecto de texto discutido por el Consejo Europeo no es, en absoluto, el Tratado simplificado que se nos anunció. En realidad es un mandato otorgado a una Conferencia Intergubernamental (CIG) para redactar un nuevo Tratado.
Así pues, los pueblos siguen siendo alejados de la elaboración del nuevo texto y se regresa al método intergubernamental que paraliza Europa desde hace varios años. Ya ampliamente ineficaz a 15 o a 25, este método funcionará todavía peor a 27. Organizando el debate en función de los antagonismos nacionales y no en función de la búsqueda del interés general de los pueblos europeos, este método de la CIG no puede sino exacerbar las tensiones nacionalistas y desembocar en compromisos a la baja. Nosotros, al contrario, proponemos que los pueblos europeos puedan elegir ellos mismos una Asamblea Constituyente que tenga por mandato elaborar una nueva Constitución para la Unión Europea.
Un contenido que retoma la Constitución y refuerza las políticas liberales y antisociales de la unión Europea
Muy lógicamente, los Jefes de Estado reunidos en Bruselas, todos favorables al proyecto de Constitución europea rechazada por los franceses y los Neerlandeses, han elaborado un compromiso idéntico a aquél que habían adoptado en 2004. El contenido del mandato otorgado a la CIG retoma el contenido institucional no democrático de la Constitución europea y no cambia nada de la orientación liberal de todas las políticas europeas.
El nuevo Tratado no implica ninguna modificación positiva en el plano del funcionamiento democrático. El Banco Central Europeo permanecerá independiente del poder político. Como en la Constitución, el Parlamento será siempre una institución subordinada, la Comisión conserva su monopolio de iniciativa y los poderes de su Presidente se verán reforzados. Este sistema institucional favorece los bloqueos y la impotencia política común europea. El texto discutido en el Consejo Europeo no cambia nada del contenido de las políticas económicas y sociales europeas. Precisa en efecto que "los Tratados actuales siguen estando en vigor", en particular, todas las referencias a la libre competencia y no falseada. No se ofrece así ningún medio a Europa para actuar en favor de la armonización social y fiscal por arriba. Mientras que los derechos humanos y sociales exigen, en Europa y en el mundo, políticas rigurosas y fuertes que se opongan al crecimiento de la pobreza y de las desigualdades también en el seno de Europa, la UE carece de poderes fuertes en materia de justicia y de políticas sociales.
Mientras que las lógicas imperiales de guerra triunfan en el mundo, la Unión Europea se ve, una vez más, sin poder real en cuanto a Política Común Exterior y sometida a los "imperativos" de "seguridad militar" impuestos por la potencia imperial mundial. La Unión Europea continuara sin contar con los medios de acción por la paz. Una perdida de legitimidad, una denegación de democracia La adopción a la baja de la sustancia de la Constitución Europea con un nuevo nombre constituye una grave violación de los principios democráticos. Los pueblos que votaron no por referéndum no pueden aceptar esta denegación de democracia. El método propuesto por el Consejo Europeo no es tampoco fácilmente aceptable por el pueblo español que votó si por referendum el anterior proyecto. Ese camino forzado, fundado en una tentativa de engaño, no puede sino exacerbar la crisis de legitimidad por la que atraviesa la UE a los ojos de los ciudadanos.
La Iniciativa para una Asamblea Constituyente reitera su petición de que una nueva constitución de la UE organice los poderes de manera realmente democrática y que esa constitución sea elaborada por una Asamblea Constituyente.
Primeros firmantes:
Oskar LAFONTAINE, Député, Co-Président de Die Linke, Président du Groupe Die Linke au Bundestag, Allemgne. Jean-Luc MELENCHON, Président de Pour la République Sociale (PRS), Sénateur Socialiste, ancien Ministre, France. Fabio AMATO, Responsable International de Rifondazione Comunista, Italie Diether DEHM, Porte-parole pour la politique européenne, Groupe Parlementaire Die Linke, Allemagne François DELAPIERRE, Secrétaire Général PRS, France Michael EFLER, Responsable Mehr Demokratie, Allemagne Vicent GARCES, porte-parole Izquierda Socialista – PSOE, Espagne Raquel GARRIDO, Coordinatrice de l’Initiative pour une Assemblée Constituante Européenne, France Riccardo PETRELLA, Professeur d’économie politique, président du Comité International pour un contrat mondial de l’eau, Belgique Thomas WALLGREN, universitaire, SDP Finlande Henri WEHENKEL, Dei Lenk, Luxembourg Erik WESSELIUS, porte-parole national du NON au référendum, Pays Bas

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