martes, 3 de julio de 2007

Las mentiras y mezquindades del Partido Popular

La mezquindad política o la hora de la verdad Pedro Sánchez Militante del PSE-EE. Miembro de IS-Euskadi

Hoy se está produciendo el último debate del Estado de la Nación de esta legislatura. Desde luego no será el último debate con Zapatero como presidente, como a algunos les gusta insinuar. Con motivo de este debate, pero sin esperar a que acabe, quiero expresar mi opinión sobre la desvergüenza política en la que vivimos, de la cual es responsable único el Partido Popular. Basta ya de decir que si la desunión de los políticos, que si todos son iguales, etc.
No es cierto. No todos son iguales. No lo son en origen ("Derecha e izquierda", Norberto Bobbio) y no lo son en la práctica. Y es justamente en la práctica del Partido Popular donde vemos las diferencias más escandalosas bien con el PSOE, bien con el resto de partidos democráticos. Fueron ellos por su cuenta y riesgo, sin contar con el Parlamento y de espaldas al pueblo, como quedó demostrado en las innumerables muestras de rechazo popular e intelectual, los que introdujeron a España en una guerra ilegal, injusta y absolutamente equivocada.
Demostrada la inexistencia de las armas de destrucción masiva, ha quedado patente la verdad: la guerra se hizo para consumo interno de los estadounidenses, con la inestimable colaboración de los socios de las Azores, incluidos "nuestro" Aznar y el adalid de la tercera vía, Sr. Blair, a quien finalmente le marcó el comienzo del declive de su carrera política.
Todo aquel despliegue de cristianismo armado en eterna cruzada contra los infieles se ha terminado convirtiendo muy al contrario en un boomerang que vuelve en forma del terrorismo más brutal, insensato y enloquecido que ha conocido jamás la historia de la humanidad. La "yihhad".
Por culpa de todo ello murieron las personas de todas las razas y colores de ese crisol en que se ha convertido Madrid. Nuestros compatriotas europeos en Londres, los españoles de turismo en Yemen o nuestros soldados en misión de paz, bajo bandera de la ONU y su gorra azul calada hasta el corazón.
Y frente a todo ello, al Sr. Zaplana, en comparecencia parlamentaria para rentabilizar estas muertes también, no se le cae la cara de vergüenza cuando compara el trabajo de nuestros soldados en misión de paz (no en misión humanitaria): en misión de paz, que consiste en la interposición de fuerzas internacionales entre las partes en conflicto en Libano, con la guerra del Golfo II. En una misión de paz en la que no han muerto ni en manos de Israel ni en manos de "Yihhad Islámica", sino en manos nuevamente de Al Qaeda. Es decir, no han muerto por su misión, sino que siguen muriendo por culpa de la guerra ilegal, injusta e inacabada de Irak y por lo que esta guerra ha servido como excusa a los terroristas de La Red (Al Qaeda) para matar.
El origen de estas muertes no está en la sede central de la ONU en Nueva York, sino nuevamente a medio camino entre la ciudad de los rascacielos y Madrid: en el archipiélago de las Azores.
Basta de demagogia. Necesitamos verdad. Y la verdad es que Bush con su terrorista política antiterrorista, sus mentiras masivas, las de Blair y Aznar, su afán de contravenir las disposiciones de la ONU y de hacerse con el control de la zona más conflictiva del planeta, han permitido que el yihhadismo de Al Qaeda se extienda como la pólvora arrasando a su paso vidas en Asia, Europa, América y África.
El compañero Jesús Cuadrado se lo dejó bien claro al descarado Zaplana: "Usted dice que los terroristas no distinguen Líbano de Irak. Su problema es que los demócratas sí distinguimos una misión de la ONU de una guerra ilegal". No se puede decir más claro en menos palabras.
Por último algo que nadie cuenta. Durante años los más importantes elementos en la lucha contra el yihhadismo terrorista eran nuestros agentes en el Magrebb y en Oriente Medio. Españoles que se integraban en las sociedades y accedian a la información necesaria para que el denominado "mundo occidental" pudiera trabajar desde la sombra contra este terrorismo tan brutal. Con nuestra participación en la Guerra del Golfo II nuestros agentes tuvieron que salir de allí para salvar su vida. Aznar pretendió "ayudar" con nuestra alianza militar con USA y acabó de un plumazo con la tarea del CNI como el servicio de inteligencia mejor situado en la zona. Fusiles frente a inteligencia. Armas y Guerra frente a Paz y trabajo silencioso.
Así nos va. Y el responsable único se llama Partido Popular. Ahora si quieren, hagan del debate sobre el Estado de la Nación un debate sobre el mal estado de la oposición del PP. Muestren a España su malicia, su mezquinda y su ruindad. Su mal carácter, sus malas artes y su mal perder. Mientras esto siga así, los españoles seguiremos sabiendo situar la linea roja que ustedes y sus medios afines, que darán por ganador del debate a Rajoy, por su puesto, esa linea roja, digo, que se saltan ustedes todos los días varias veces.

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