miércoles, 26 de marzo de 2008

PARLAMENTARIOS GUERRISTAS E IZQUIERDA SOCIALISTA ELOGIAN A ALONSO Y RESTAN RELEVANCIA A QUE EL NUEVO PORTAVOZ PARLAMENTARIO NO TENGA CARNÉ DEL PSOE

MADRID, 24-03-3008. (ATB NOTICIAS)

Parlamentarios adscritos al antiguo sector 'guerrista' y dirigentes de Izquierda Socialista aplauden la designación del ministro José Antonio Alonso como nuevo portavoz del Grupo Socialista en el Congreso. En declaraciones a Europa Press, todos elogian su labor al frente de Interior y Defensa y sobre todo su talante y su gran capacidad de diálogo, al tiempo que le otorgan un margen de confianza para el desarrollo de su nueva tarea, restando trascendencia a que, por primera vez, el portavoz parlamentario no tenga carné del partido.
Así, el diputado del PSOE por Madrid y antiguo guerrista Juan Barranco valora positivamente el nombramiento de Alonso, a quien alaba por "la gran capacidad de gestión" demostrada al frente de los Ministerios de Interior y Defensa, y de quien destaca no sólo su preparación, sino la "absoluta confianza" que el secretario general del partido, José Luis Rodríguez Zapatero, ha depositado en él.
"Alonso es un hombre que tiene talante y una gran capacidad de diálogo y entendimiento, y eso será una de las cuestiones fundamentales que tendrá que poner a prueba en su actual cargo", sostiene Barranco, quien se muestra "convencido" de que "lo va a hacer muy bien".
"EL LISTÓN ESTÁ MUY ALTO". En esta misma línea, el portavoz de Izquierda Socialista, Juan Antonio Barrio, también aplaude el nombramiento de Alonso como nuevo portavoz del Grupo Socialista en el Congreso. Aunque considera que tanto Alfredo Pérez Rubalcaba como Diego López Garrido, han dejado "el listón muy alto", reclama para el ministro de Defensa en funciones "una margen de confianza".
"Cuando el presidente del Gobierno, que le conoce bien, cree que puede desarrollar esa tarea, hay que darle ese margen de confianza", sostuvo Barrio, quien auguró a Alonso que las complicaciones que se le puedan presentar no serán tanto como portavoz parlamentario sino por la complejidad que tiene la labor de coordinación del Grupo Socialista.
Por su parte, la senadora Matilde Fernández, también antigua 'guerrista', cree que el hecho de que Alonso no esté afiliado no despertará suspicacias en las filas socialistas. Es más, recordó que en la segunda mitad de la anterior legislatura estuvo al frente del grupo Diego López Garrido, quien procedía de Nueva Izquierda y logró que todos sus compañeros se identificaran con su labor.
"Ya se han acabado esos tiempos de llevar el carné en la boca", señaló, recordando que las personas que provienen del mundo del Derecho y se vinculan al PSOE no militan formalmente en la organización. Además, calificó de "excelente" el trabajo de Alonso en Interior y Defensa y auguró que su nuevo cargo le dará "un complemento a su perfil político francamente notable".

domingo, 23 de marzo de 2008

Ludger Mees en EL CORREO: "EL PNV HA REGALADO EL CENTRO POLÍTICO DE LA SOCIEDAD VASCA AL PSE"

El historiador y experto en el nacionalismo vasco Ludger Mees disecciona los resultados electorales sin la pasión de los políticos, lo que concede a sus análisis un importante grado de verosimilitud. Entre los distintos factores que, a su juicio, han proporcionado una clara victoria al PSE y un acusado descenso a los partidos nacionalistas, destaca que los jeltzales «han regalado» a los socialistas la posición del centro político, que «es donde se ganan las elecciones».
-¿Cree que los resultados del 9-M podrían ser el anticipo de un cambio de ciclo político en Euskadi?-Los análisis que he visto me parecen muy cortoplacistas y lastrados por intereses partidistas. Unos quieren ver en los resultados el fin de la hegemonía nacionalista y el comienzo de un nuevo ciclo, y otros lo atribuyen todo a factores exógenos al propio nacionalismo. Con mayor perspectiva, ambas lecturas son muy aventuradas y alejadas de la realidad.
-Entonces, ¿en qué situación nos encontramos?-El nacionalismo vasco, y el PNV en particular, tiene una larga historia en la que ha habido altibajos parecidos, de los que se ha recuperado y ha podido colocarse en el centro del poder político institucional en Euskadi. Pese al revés, si algo ha caracterizado al PNV ha sido su capacidad de acomodarse a situaciones cambiantes, que es lo que está intentando hacer estos últimos días, reorientarse.
-¿A qué atribuye la importante pérdida de votos en el PNV?-Entre otros factores, ha podido influir el desgaste del poder. También es importante el hecho de que en los últimos años en Euskadi se ha producido una penetración de la política en todas las esferas de la vida de la sociedad, de los medios de comunicación, etcétera. Una invasión promovida por el sistema político, articulada en torno a lo que se ha llamado el contencioso entre Euskadi y España, que ha producido un hartazgo de gran parte de la ciudadanía, que ha dado la espalda a discursos estrechamente vinculados con esa saturación de la política.
-¿Observa más razones?-También se ha producido una evolución de la sociedad vasca, que hoy en día es vasquista, es decir, que está a favor del autogobierno, del fomento de la cultura vasca, de la lengua, es pacifista, europeísta y muy solidaria. Asimismo, vive sin dramatismo la conviencia de diferentes identidades. La gente puede sentirse vasca, europea o española sin que suponga ningún conflicto interno. La sociedad es mucho más moderada que el propio sistema político y se priman discursos más relajados, sin dramatismos, que buscan consensos, mientras que se castigan mensajes nacionalistas que en importantes sectores del centro político de la sociedad -que es donde se ganan las elecciones- se percibían como una apuesta más radical, alejada de las preocupaciones diarias de la ciudadanía y que en lugar de buscar el consenso entre diferentes conducía a agravar el conflicto.
-¿Cree que la consulta ha podido eclipsar las políticas a pie de calle?-El PNV ha situado la consulta en el centro de su discurso, cuando no se sabía qué se iba a preguntar realmente. Asimismo, todo el mundo es consciente de que el fin de ETA no depende del resultado de un referéndum de este tipo. Igualmente, se ha visto que la pretensión de pasar la pelota a los ciudadanos cuando los políticos no han sido capaces de encontrar soluciones, se ha entendido como la abdicación de la política.
-¿Cómo explica el buen resultado del PSE?-Ha sido el gran ganador de las elecciones. Pero parte de su triunfo se debe a los errores cometidos por el adversario político, al regalarle la posición del centro político en la sociedad. El acierto del PSE ha sido alejarse del planteamiento frentista de los tiempos de Nicolás Redondo Terreros y la entente con Mayor Oreja. El factor Zapatero también ha jugado un papel muy fuerte, ya que la sociedad ha premiado el intento de acabar con el terrorismo aquí. Pero no deberían dormirse en los laureles, sino perfilar, de cara al futuro, un claro proyecto de sociedad; es decir, cuál es su hecho diferencial con Madrid. Ése sería el déficit que aún tiene.
-Hace años afirmaba que es difícil imaginar un país como Euskadi donde siempre gobierne el mismo partido. ¿Significa ésto que estaría más cerca la alternancia política?-No me atrevo a pronosticar un cambio de ciclo. Los resultados electorales indican que está más cerca, pero no hay que infravalorar esa capacidad de reacción que ha demostrado el PNV. En cualquier sociedad la alternancia es un hecho normal.
-¿Considera que el PNV se enfrenta de nuevo al péndulo patriótico?-Estamos en un momento muy interesante porque en el seno del PNV se han iniciado movimientos para reubicar el péndulo. Habrá que ver cuál es el papel de Ibarretxe en el futuro y hasta qué punto está dispuesto a remodelar su propia propuesta. Lo que sabemos es que Imaz cayó en el camino, cuando había hecho un análisis muy correcto de cuál era la situación del nacionalismo democrático en la sociedad vasca del siglo XXI. Sabía que iba a chocar si el lehendakari no se movía y optó por la retirada. De momento, Ibarretxe es el político más valorado en Euskadi, pero en el futuro el PNV debería reflexionar sobre qué hacer con un valor tan inmenso que tiene, que es Josu Jon Imaz, cuando éste vuelva de EE UU.
-¿En qué situación cree que ha quedado la izquierda abertzale?-Se ha demostrado como un bloque bastante sólido en los últimos años, pero con unas dimensiones absolutamente minoritarias. El futuro de la izquierda abertzale depende más de qué es lo que va a hacer ETA que de otros factores. Con una ETA activa, la izquierda abertzale va a tener muy difícil salir de esa marginación en la que se encuentra.
Artículo publicado en la edición del día 21 de El Correo (Vocento). Fotografía de Ignacio Pérez.

martes, 18 de marzo de 2008

LA FUSIÓN DE LAS CAJAS DE AHORRO DE EUSKADI

El resultado de las recientes elecciones generales comienza a remover el panorama político y social en el País Vasco. Ahora atañe al proceso de fusión de las Cajas que hasta hoy había estado en punto muerto debido al sistemático obstruccionismo que, en esta cuestión, propugnaba el Partido Popular.

Los populares habían hecho bandera del aislacionismo en Alava en donde contaban con una minoría de bloqueo suficiente en la Caja Vital como para oponerse a cualquier proceso que llevara a una futura integración con las Cajas del resto de los Territorios Históricos. Su alavesismo trasnochado les supuso réditos en lo inmediato pero el varapalo electoral que han cosechado en Euskadi les ha dejado fuera de juego.
De ese modo, se abre un nuevo ciclo en el que se contempla con más sosiego el proceso de integración financiera que supone la potencia económica de las tres Cajas trabajando en común. Ello significará un reforzamiento en los objetivos estratégicos que demanda nuestra Comunidad en materia de infraestructuras, financiación sostenible para la pequeña y mediana empresa, recursos para acometer más adecuadamente el problema de la vivienda dotando a los municipios de ayudas para la construcción de parques de alquiler, hipotecas más asequibles, excelencia en la formación profesional de nuestros jóvenes y otras muchas mejoras que ahora sí se serán posibles.
Las Cajas de Ahorro son entidades financieras sin ánimo de lucro pues sus beneficios se han de destinar, principalmente, a la Obra Social. Consecuentemente, el mayor volumen de negocio significará una mayor dotación para fines benéficos y la sociedad, de ese modo, será la primera en sentir la mejora que supone la integración financiera de las Cajas vascas. Hasta ahora, en un mundo tan competitivo como es el del dinero, han visto capitidisminuida su actividad pues la intransigencia del PP les obligaba a trabajar con las manos atadas, obteniendo resultados que no eran acordes con la potencia que demostraban. El inmovilismo popular ha debilitado la economía vasca y con ello nos ha debilitado un poco a todos y especialmente a los menos favorecidos, objeto principal de la función social recogida en los Estatutos de las Cajas de Ahorro.
Con la nueva dirección que se alumbre en la Caja Vital comenzará un proceso de integración que, respetando las peculiaridades de cada Territorio (equilibrios en los órganos de gobierno, distribución de la obra social, atención particular a necesidades especificas, etc.), dará a luz una nueva Caja vasca capaz de hacer oír su voz en el competitivo mundo financiero de hoy. Tarde, pero a tiempo.

domingo, 16 de marzo de 2008

UN CAPITALISMO CON TONOS APOCALÍPTICOS

La actual crisis financiera mundial es sintomática de un modelo de crecimiento capitalista basado en la especulación financiera que está desconectado de la estancada economía real, sostiene Walden Bello.
Un tono apocalíptico ha invadido los niveles más altos del capital mundial, a medida que el sistema financiero continúa su implosión. Esta implosión no es más que la última crisis financiera que viene a golpear al capitalismo mundial. Las crisis financieras son inevitables desde que el crecimiento capitalista ha sido conducido de forma creciente por burbujas especulativas, como la inmobiliaria en Estados Unidos. Esos vaivenes financieros incontrolados tienen su origen en la divergencia creciente entre la expansiva economía financiera y la estancada economía real. Esta "desconexión" proviene de la persistente tendencia al estancamiento de la economía real debida a sobreproducción o sobrecapacidad. La búsqueda de beneficios es la fuerza motora del capitalismo y, cada vez en mayor medida, sólo pueden obtenerse cuantiosos beneficios gracias a la especulación financiera, en lugar de conseguirlos gracias a la inversión industrial. De todos modos, este es un proceso inestable y volátil, dado que la divergencia entre los indicadores financieros coyunturales como los precios de activos financieros e inmobiliarios y los valores reales sólo puede ampliarse hasta un punto en el que la realidad fuerza una "corrección" de retorno de precios. La explosión de la burbuja inmobiliaria norteamericana es una de tales correcciones, y está conduciendo no sólo a una recesión en los Estados Unidos, sino a una depresión mundial debido a un nivel de integración sin precedentes fogoneado por una globalización dirigida por las corporaciones transnacionales. No será fácil restaurar el dinamismo fomentando otra burbuja especulativa, por ejemplo, recurriendo al "keynesianismo militar".
"Tenemos que pagar por los pecados del pasado". Klaus Schwab, organizador clave de la fiesta de la elite en el forum de Davos.
San Francisco, 17 de febrero de 2008. Precios petroleros por las nubes, un dólar en caída y mercados financieros al borde de la quiebra son los principales ingredientes de un brebaje económico que podría terminar en más que una simple recesión. El dólar cayendo y el precio del petróleo en constante aumento han estado sacudiendo la economía mundial durante algún tiempo, pero es la espectacular implosión de los mercados financieros lo que está conduciendo a la elite financiera a un estado de pánico.
¿Apocalipsis capitalista?
Y el pánico ya está aquí. Así como el signo del pánico fue ostensible con el anuncio por parte del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, en persona de un fuerte descenso de hasta 1,25 puntos porcentuales de la tasa de interés prime el pasado enero, The Economist también admitió que "no hay duda de que es un momento escalofriante". Las pérdidas procedentes de malos activos vinculados a los préstamos hipotecarios en fallidos a prestatarios de alto riesgo se estiman situadas en torno a los 400 mil millones de dólares. Pero, como ha advertido el Financial Times, "la gran pregunta es qué más hay", en un momento en que al sistema financiero mundial "está muy expuesto a un fracaso catastrófico". Lo que hay de "más" queda plasmado en el hecho de que sólo en las últimas semanas se ha sabido que una serie de bancos coreanos, japoneses y suizos han tenido miles de millones de pérdidas relacionadas con las hipotecas basura. La globalización de las finanzas fue, desde el inicio, la vanguardia del proceso globalizador, y siempre existió la ilusión de pensar que la crisis de las hipotecas basura podría ser confinada a las instituciones financieras estadounidenses, como pensaban algunos analistas.
Algunos de los actores y agitadores principales no parecían presas del pánico, sino resignados a una suerte de apocalipsis. En la reunión anual de las elites mundiales celebrada en Davos el pasado enero, George Soros sonó decididamente necrológico, declarando tan campante que el mundo estaba siendo testigo del "fin de una era". El anfitrión del Foro Económico Mundial habló del capitalismo mientras saboreaba su postre diciendo: "Tenemos que pagar por los pecados del pasado…". "No es que el péndulo se esté ahora inclinando hacia el socialismo marxista", dijo a la prensa, "pero la gente se está preguntando '¿Cuáles son los límites del sistema capitalista?' Creen que el Mercado tal vez no sea siempre el mejor mecanismo para ofrecer soluciones".
Reputaciones arruinadas y políticas fracasadas
Mientras algunos parecen haber perdido los nervios, otros han visto disminuir su estatura debido al colapso financiero.
Como presidente del Consejo de Asesores Económicos del presidente Bush en 2005, Ben Bernake atribuyó el incremento de los precios inmobiliarios a "fundamentos económicos sólidos", no a la actividad especulativa. Siendo esto así, queda una incógnita, y los críticos se preguntan: ¿por qué, como jefe de la Reserva Federal se equivocó en anticipar el colapso del Mercado inmobiliario proveniente de la crisis de las hipotecas basura? De todos modos, su predecesor Alan Greenspan sufrió un golpe más duro, pasando del estatus de icono al de villano a los ojos de algunos. Le atribuyen la culpa de la burbuja por las agresivas rebajas operadas en los tipos de interés prime para sacar a los EEUU de la recesión en 2003, y por mantenerlos en niveles bajos durante un año. Otros dicen que ignoró las advertencias sobre los inescrupulosos y agresivos forjadores de hipotecas que embarcaron a los prestatarios de alto riesgo en acuerdos hipotecarios que nunca podrían enfrentar.
El escrutinio de los antecedentes de Greenspan y el fracaso de las disminuciones de tipos de interés de Bernanke para impulsar los préstamos bancarios han levantado serias dudas sobre la efectividad de la política monetaria para prevenir una recesión que ahora es vista como inevitable. Tampoco lo conseguirá la política fiscal, ni poner dinero en manos de los consumidores, según algunas voces de peso. Los 156 mil millones del paquete de estímulo recientemente aprobados por la Casa Blanca y el Congreso consisten fundamentalmente en retornos fiscales, y el grueso, de acuerdo con Paul Krugman, el columnista del New York Times, irá a parar a quienes en realidad no lo necesitan. La tendencia será entonces ahorrar más que gastar las devoluciones en un período de incertidumbre, frustrando su propósito de estimular la economía. El fantasma que se le aparece ahora a la economía estadounidense es la experiencia japonesa de un crecimiento anual virtualmente nulo y deflación durante los noventa y comienzos de esta década, a pesar de los paquetes de estímulos que siguieron uno tras otro después de que se desinflara la gran burbuja inmobiliaria de Tokio a fines de los 80.
La burbuja inevitable
Aun cuando las acusaciones no han terminado, muchos analistas nos recuerdan que, a pesar de todo, la crisis inmobiliaria debería haber sido anticipada. La única pregunta era cuándo llegaría. Conforme notó en un análisis hace unos cuántos años el economista del Centro de Investigaciones en Política Económica, Dean Baker: "Como la burbuja financiera, la burbuja inmobiliaria explotará. Finalmente, debe hacerlo. Cuando lo haga, la economía atravesará una grave recesión, y decenas de millones de propietarios de casas que jamás imaginaron que los precios de sus viviendas podrían caer, probablemente, se vean en serios apuros".
La crisis de las hipotecas basura no fue un caso de oferta excediendo la demanda. La "demanda", en gran medida, fue creada por una manía especulativa por parte de financieros y agentes inmobiliarios que buscaban generar enormes beneficios a partir de su acceso al dinero extranjero que inundó a los Estados Unidos durante la ultima década. Las elevadas hipotecas fueron enérgicamente vendidas a millones de personas que en condiciones normales no podían afrontarlas, ofreciéndoles tasas de interés "engañosas" que luego serían reajustadas para aumentar el precio de los pagos de los nuevos propietarios. Estos activos fueron entonces "titulizados" [NdT: la operación de securitización, aquí traducida como titulización, consiste en agrupar activos financieros con similares condiciones de plazos, colaterales e intereses, para transformarlos en un solo instrumento financiero con garantía hipotecaria que las entidades colocan en el mercado internacional para hacerse con liquidez y dispersar el riesgo] junto con otros activos en complejos productos financieros derivados denominados "obligaciones de deuda colateralizadas (CDO, por sus siglas en inglés)" por los iniciadores de las hipotecas que trabajan en conjunto con intermediarios de rangos medios que subestimaron el riesgo para poder colocar los nuevos títulos lo más rápido posible en otros bancos e inversores institucionales. El aumento de los tipos de interés desencadenó una oleada de cesación de pagos, y muchos de los inversores y bancos de renombre –incluyendo Merrill Lynch, Citigroup, y Wells Fargo— se encontraron con miles de millones de dólares de activos financieros de mala calidad que habían gozado de luz verde por parte de sus sistemas de evaluación de riesgos.
El fracaso de la autorregulación
La burbuja inmobiliaria no es sino la última de cerca de 100 crisis financieras que se han sucedido una tras otra desde que los controles de capitales de la época de la Depresión comenzaron a ser levantados en la era neoliberal que empezó a comienzos de los 80. Los reclamos que ahora provienen de algunos sectores para frenar el capital especulativo tienen un aire de déjà vu para muchos observadores. En particular, tras la crisis asiática de 1997, se produjo una fuerte exhortación para aumentar los controles al movimiento de capitales en el marco de una "nueva arquitectura financiera mundial". Entre las apelaciones más importantes fiscalizar las transacciones monetarias están la famosa Tasa Tobin, que desaceleraría los movimientos de capital, o la creación de algún tipo de autoridad financiera mundial que, entre otras cosas, regularía las relaciones entre los prestamistas del norte y los países en desarrollo endeudados.
De todos modos, el capital financiero mundial se resistió tenazmente el regreso a la regulación estatal. Nada pasó con la propuesta de la Tasa Tobin. Incluso un relativamente débil "mecanismo de reestructuración de la deuda soberana", semejante al Capítulo Once [N. del T.: capítulo del Código de bancarrotas de EEUU que procura sostener el funcionamiento del negocio, en oposición a otros códigos que regulan su liquidación], para dar algún grado de maniobra a los países en desarrollo con problemas de cumplimiento, fue frenado por el sistema bancario, a pesar de haberlo propuesto Ann Krueger, la conservadora directora norteamericana del FMI. En su lugar, el capital financiero promovió lo que se conoce como proceso de Basilea II, descrito por el economista político Robert Wade como una serie de pasos hacia una estandarización económica que "maximice la libertad [de las firmas financieras globales] en punto a movilidad geográfica y sectorial, a la vez que fije restricciones colectivas a sus estrategias competitivas". El énfasis se puso en la autovigilancia y la autorregulación financieras, apuntando a una mayor transparencia de las operaciones financieras y a nuevos estándares para el capital. A pesar del hecho de que la crisis asiática fue originada por el capital financiero del norte, el proceso de Basilea se centró en hacer que los procesos e instituciones financieras de los países en desarrollo sean más transparentes y estandarizados mediante las líneas de lo que Wade llamó el modelo financiero "angloamericano".
Y aunque no faltaron los reclamos para regular la proliferación de los nuevos y sofisticados instrumentos financieros, como los derivados colocados en el mercado por las instituciones financieras de los países desarrollados, todo quedó en nada. La regulación de los derivados sería dejada en manos de los agentes del mercado que tienen acceso a los sofisticados modelos cuantitativos de "asignación del riesgo" que estaban siendo desarrollados.
Al concentrarse en disciplinar a los países en desarrollo, el proceso de Basilea II consiguió muy poco en relación a la autorregulación de las finanzas mundiales del Norte, a punto tal, que Robert Rubin, de Wall Street y antiguo Secretario del Tesoro bajo la presidencia de Clinton, advirtió en 2003 que "las crisis financieras futuras serán casi seguramente inevitables y podrían ser aún más graves".
Lo mismo que con la asignación de riesgos de derivados como las "obligaciones de deuda colateralizadas CDOs" y los "vehículos de inversiones estructuradas (SIVs)" –la vanguardia de lo que el Financial Times describió como "la vasta y creciente complejidad de las hiperfinanzas"—, el proceso se derrumbó casi completamente con los modelos cuantitativos de riesgo más sofisticados, nulificados por el hecgho de que el riesgo acabó midiéndose conforme a la siguiente regla impuesta por los vendedores de activos financieros: subestimar el riesgo real, y transmitirlo a los pardillos de abajo en la cadena de transacciones financiera. Al final, era difícil distinguir lo que era fraudulento, lo que era un error de criterio, lo que era completamente idiota y lo que andaba fuera de cualquier control. Como lo expuso un informe sobre las conclusiones de una reciente reunión del Foro de Estabilidad Financiera del Grupo de los Siete: Hay muchas culpas a repartir en el caos financiero: el mercado de las hipotecas basura norteamericanas se caracterizó desde el comienzo por pésimos criterios de suscripción y por "algunas prácticas fraudulentas". Los inversores no actuaron con la debida diligencia cuando compraron activos hipotecarios. Los bancos y otras empresas administraron muy pobremente sus riesgos financieros y fracasaron en revelar al público los peligros de sus hojas de balance. Las empresas de calificación de riesgo hicieron un mal trabajo evaluando el riesgo de los activos financieros más complejos. Y las instituciones financieras retribuyeron a sus empleados en formas que estimularon una toma de riesgos excesiva y una consideración insuficiente de los riesgos a largo plazo.
El fantasma de la sobreproducción
No es sorprendente que el informe del G-7 sonara en el mismo tono que las necrológicas de la crisis financiera asiática y de la burbuja de las punto-com. Tal vez inconscientemente, un cacique de una corporación financiera y redactor principal del Financial Times captó el problema básico que caracteriza estas manías especulativas, cuando señaló que "se ha producido una creciente desconexión entre la economía real y la financiera en los últimos años. La economía real ha crecido… pero nada que ver con la economía financiera, que creció aun más rápidamente, hasta que implosionó". Lo que su declaración no nos dice es que la desconexión entre lo real y las finanzas no es accidental, que la economía financiera se expandió precisamente para compensar el estancamiento de la economía real.
Esta brecha creciente entre la economía real y la financiera no puede entenderse en su totalidad sin hacer referencia a la crisis de sobreacumulación que afectó a las principales economías a fines de los 70 y en los 80, un fenómeno que también se conoce como sobreproducción o sobrecapacidad.
El período dorado del crecimiento mundial de posguerra, que no experimentó grandes crisis durante 25 años, se debió a la creación masiva de demanda efectiva mediante incrementos de los salarios en el Norte, la reconstrucción de Europa y Japón y la industrialización sustitutiva de importaciones en América Latina y otras partes del Sur. Se hizo principalmente por la intervención del Estado en la economía. Este periodo dinámico llegó a su fin hacia mediados de los 70, con el comienzo de un estancamiento económico provocado por el desequilibrio entre la capacidad productiva y la demanda mundial, que fue contenido mediante una creciente desigualdad en la distribución de la renta. De acuerdo con los cálculos de Angus Maddison, el gran experto en tendencias estadísticas históricas, la tasa de crecimiento anual del PIB cayó desde un 4,9% durante lo que ahora se conoce como la edad dorada del sistema mundial de Bretton Woods que siguió a la II Guerra Mundial –1950-1973— al 3% en 1973-1989: una caída del 39%. Estas estadísticas reflejan la desgarradora combinación de estancamiento e inflación en el Norte, la crisis de la industria de sustitución de importaciones en el Sur y la erosión de los márgenes de beneficios por doquier.
En los 80 y 90, el capital mundial abrió tres vías de escape para el fantasma del estancamiento económico. Una fue la reestructuración neoliberal, que incluía redistribución de la renta a favor de los más ricos mediante recortes fiscales, desregulación y ataques a las organizaciones sindicales. El neoliberalismo tomó la forma del thatcherismo y el reaganismo en el Norte desarrollado, y del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional –que impusieron los ajustes estructurales— en todo el Sur.
Otra vía de salida la ofreció la globalización conducida por las corporaciones transnacionales, una "acumulación extensiva" que abrió mercados en el mundo en desarrollo y trasladó el capital desde áreas de salarios altos hacia las de salarios bajos. Como señaló Rosa Luxemburgo mucho tiempo en su clásica obra La acumulación de capital, el capital necesita integrar constantemente sociedades precapitalistas al sistema capitalista para mitigar la caída de la tasa de beneficio. En las últimas dos décadas, el caso más espectacular de incorporación de una sociedad precapitalista al sistema ha sido China, que se ha convertido en el segundo mayor exportador mundial, a la par que en el principal destino de la inversión extranjera. De todos modos, como veremos, ésta fue una espada de doble filo para el capitalismo.
La tercera vía de escape fue el proceso por el que estamos principalmente preocupados aquí: la "acumulación intensiva o 'financiarización'", esto es, la canalización de la inversión hacia la especulación financiera, donde se obtenían muchas mayores utilidades que en la industria, en la que los beneficios estaban muy estancados. El capital financiero forzó la eliminación de los controles de capital, de lo que resultó una rápida globalización del capital especulativo para sacar ventaja de los diferenciales en las tasas de interés y de los tipos de cambio entre diferentes mercados de capital. Estos movimientos volátiles, resultado de verse el capital liberado de los grilletes a que lo sujetaba el sistema monetario de Bretton Woods de posguerra, han sido una de las fuentes permanentes de inestabilidad. Otra fue la proliferación de nuevos y más sofisticados instrumentos especulativos, como los derivados financieros, que escaparon a controles y regulaciones. La inestabilidad derivó, en última instancia, del hecho de que la especulación financiera se concentró en extraer más "valor" de un valor ya creado, en vez de crear un nuevo valor: porque esta última opción estaba lastrada por el problema de sobreproducción en la economía real.
La desconexión entre la economía real y la economía virtual de las finanzas se puso en evidencia en la burbuja de las punto-com de la década del 90. Con los beneficios en la economía real estancándose, el dinero fluyó rápidamente al sector financiero. El funcionamiento de esta economía virtual quedó ejemplificado por el rápido incremento en los valores accionariales de las empresas de Internet, las cuales, como, señaladamente, Amazon.com, todavía tienen que empezar a dar beneficios. El fenómeno de las punto-com probablemente alargó el boom de los 90 durante un par de años. "Nunca antes en la historia de Estados Unidos", escribió Robert Brenner, "el mercado de valores jugó un papel tan directo y decisivo en la financiación de las empresas no financieras, impulsando el crecimiento de la inversión en capital y, a través de ella, la economía real. Nunca antes la expansión económica norteamericana había sido tan dependiente de las subidas en el mercado de valores". Pero la divergencia entre indicadores financieros coyunturales, como los precios de las acciones, y los valores reales sólo podría aumentar hasta el punto en que la propia realidad económica los contuviera, forzando una "corrección". Y la corrección vino salvajemente con el hundimiento de las punto-com de 2002 en forma de evaporación de unos 7 billones de dólares de riqueza de los inversores.
Se evitó una recesión duradera, pero a costa de la creación de otra burbuja, la inmobiliaria, y aquí, como señalé antes, Greenspan jugó un papel fundamental recortando los tipos de interés prime hasta el menor registro conocido en los últimos 45 años: un 1%, en junio de 2003. En palabras de Dean Baker, "un aumento sin precedentes en el mercado de valores propulsó la economía norteamericana a fines de los 90, y ahora un incremento sin precedentes de los precios de los inmuebles está provocando la recuperación actual".
El resultado fue que el precio de los inmuebles aumentó un 50% en términos reales, con alzas cercanas al 80%, de acuerdo con Baker, en las principales zonas afectadas, como la Costa Oeste, la Costa Este, el norte de Washington, Washington DC y Florida. ¿Qué dimensiones llegó a adquirir la burbuja así creada? Baker estimó que el aumento en el precio de la vivienda "creó más de 5 billones de dólares en riqueza inmobiliaria [NdT, más de 3 veces el PIB de España], por encima de la riqueza que se habría conseguido gracias a un crecimiento normal de los precios. El efecto riqueza provocado por los precios de los inmuebles está convencionalmente estimado en cinco céntimos respecto al dólar, lo que significa que el consumo anual es aproximadamente de 250 mil millones de dólares (2% del PIB de EEUU) más de lo que hubiera sido en ausencia de la burbuja inmobiliaria".
El "factor China"
La burbuja inmobiliaria estimuló el crecimiento estadounidense, lo cual fue excepcional dado el estancamiento que ha caracterizado a la economía mundial en los últimos años. Durante este período, la economía global se ha caracterizado por la subinversión y por una persistente tendencia al estancamiento económico en las principales regiones, aparte de Estados Unidos, China, India y otros pocos lugares. El débil crecimiento ha caracterizado a la mayoría de las demás regiones del mundo, especialmente a Japón, que hasta hace poco situaba su tasa de crecimiento del PIB en torno al 1% anual, y a Europa, que creció anualmente alrededor del 1,45% en los últimos años.
Con estancamiento en la mayoría de las demás regiones, Estados Unidos absorbió alrededor del 70% de los flujos de capital mundiales. Una gran porción del mismo procede de China. De hecho, lo que caracteriza al actual período de burbuja es el papel de China como fuente, no sólo de bienes para el mercado estadounidense, sino también de capital para la especulación. La relación entre las economías norteamericana y china es lo que en otro lugar he caracterizado como "la economía de presos esposados" (chain-gang economics). Por un lado, el crecimiento económico de China se ha vuelto cada vez más dependiente de la capacidad de los consumidores norteamericanos para continuar financiando su gasto con deuda que absorba buena parte de la producción china. Por otro lado, esta relación depende de una realidad financiera mayúscula: la dependencia del consumo norteamericano respecto a los dólares de China prestados al Tesoro Norteamericano y al sector privado, dólares procedentes de las reservas que viene acumulando de su enorme superávit comercial con EEUU: en torno a un billón de dólares, según algunas estimaciones. En efecto, una gran porción de las escandalosas sumas que China –y otros países asiáticos— prestaron a las instituciones norteamericanas fueron a financiar el gasto de la clase media en viviendas y otros bienes y servicios de consumo, prolongando, ciertamente, el débil crecimiento económico norteamericano, pero sólo merced a la elevación de la deuda del consumidor a niveles peligrosos.
El acoplamiento entre China y EEUU ha tenido importantes consecuencias para la economía mundial. Una de ellas está relacionada con el aumento masivo de nueva capacidad productiva por parte de inversores estadounidenses y de otros inversores extranjeros desplazados a China. Esto ha agravado el persistente problema de sobrecapacidad y sobreproducción. Un indicador del persistente estancamiento de la economía real es la tasa de crecimiento anual mundial, que alcanzó una media de 1,4% en la década de los 80 y un 1,1% en los 90, comparada con la media de un 3,5% durante los 60 y de un 2,4% en los 70. Desplazarse a China para sacar ventaja de los bajos salarios puede apuntalar los beneficios en el corto plazo, pero, a medida que se incrementa la sobrecapacidad en un mundo donde el aumento en el poder adquisitivo global está limitado por crecientes desigualdades, los beneficios terminan mermando en el plazo largo. Más aún: la tasa de beneficios de las 500 principales corporaciones norteamericanas cayó estrepitosamente desde el 4,9% entre 1954-59 al 2,04% en 1960-69, al -5,30% en 1989-89, al -2,64% durante 1990-92, y al -1,92% en 2000-02. Detrás de estos datos, señala Philip O'Hara, estaba el fantasma de la sobreproducción: "la sobreoferta de bienes y una insuficiente demanda son las principales anomalías corporativas que inhiben el buen desempeño de la economía mundial".
La sucesión de manías especulativas en los Estados Unidos ha tenido la función de absorber una inversión que no encontraba rendimientos beneficiosos en la economía real, impulsando así, no sólo la economía norteamericana, sino "sosteniendo también la economía mundial", como sugirió indicó un documento del FMI. De modo, pues, en resolución, que, con la implosión de la burbuja inmobiliaria y la paralización del crédito en la casi la totalidad del sector financiero, la amenaza de una recesión mundial es muy real.
¿Desacoplamiento o economía de presos esposados?
En este sentido, los debates sobre un proceso de "desacoplamiento" de las economías regionales, especialmente la asiática, respecto de los Estados Unidos carecen de contenido. En verdad. la mayoría de las demás economías del este y sudeste asiático han sido impulsadas por la locomotora China. En el caso de Japón, por ejemplo, un estancamiento económico que duraba una década terminó en 2003 con una primera recuperación sostenida, alentada por exportaciones destinadas a saciar la sed china de capitales y bienes tecnológicamente intensivos: las exportaciones se dispararon hasta un récord del 44%, unos 60 mil millones de dólares. En efecto, China se convirtió en el principal destino de las exportaciones asiáticas, representando un 31% de las mismas, a la vez que la participación japonesa cayó del 20% al 10%. Como señala un informe, "analizando uno a uno los perfiles de países, China es ahora el motor principal del crecimiento de las exportaciones de Taiwán y Filipinas, y el principal comprador de los productos de Japón, Corea del Sur, Malasia y Australia".
De todos modos, como destaca una investigación de Jayati Ghosh y C.P. Chandrasekhar, China está incluso importando bienes intermedios y componentes desde estos países, pero sólo para ensamblarlos para la exportación de bienes finales a Estados Unidos y Europa, no para su mercado interno. De este modo, "si cae la demanda europea y norteamericana de exportaciones chinas, como es probable que suceda por la recesión en Estados Unidos, no sólo se verá afectada la industria manufacturera china, sino también la demanda china de importaciones de los países asiáticos en desarrollo". Tal vez la imagen más adecuada es que los "presos esposados" no sólo son China y Estados Unidos, sino muchas más economías satélites, cuyos destinos están básicamente ligados a la ahora represada ola de gasto (financiado con deuda) de la clase media estadounidense.
¿Nuevas burbujas al rescate? Conviene, de todos modos, no subestimar la capacidad de hallar salidas del capitalismo. Muchos ahora se preguntan: después del colapso del boom de las punto-com y del boom inmobiliario, ¿existe una tercera línea de defensa frente a un estancamiento que trae su origen en la sobrecapacidad? Una teoría es que el gasto militar podría ser una forma por la cual el gobierno está sacando a los Estados Unidos de las garras de la recesión. Y, además, la economía militar jugó un papel importante a la hora de sortear la recesión en 2002, con un gasto en defensa que en 2003 llegó a representar un 14% del crecimiento del PIB estadounidense, siendo así que apenas representaba el 4% de ese PIB. De acuerdo con las estadísticas citadas por Chalmers Johnson, los gastos relacionados con la defensa en 2008, y por primera vez en su historia, rebasarán el billón de dólares.
El estímulo también podría venir del "complejo capitalista ante catástrofes", tan bien estudiado por Naomi Klein: de "una nueva y consumada economía de la seguridad interior, de la guerra privatizada y de las tareas de reconstrucción frente a desastres, nada menos que construyendo y realizabdo un estado de seguridad privatizado tanto en casa como en el extranjero". Klein dice que, de hecho, "el estímulo económico de esta espectacular iniciativa se probó suficiente para levantar el lastre que dejaron la globalización y las punto-com. De la misma forma que Internet lanzó la burbuja de las punto-com, el 11-S lanzó esta burbuja del capitalismo del desastre. Esta posible nueva burbuja, consiguiente a la burbuja inmobiliaria, parece ser relativamente inmune al colapso de la anterior.
No es tarea fácil seguir la pista de las cantidades que circulan en este complejo capitalista ante catástrofes, pero un indicador es que InVision, una filial de General Electric que produce detectores de bombas de alta tecnología usados en aeropuertos y otros espacios públicos ha recibido la extraordinaria suma de 15 mil millones de dólares por contratos firmados con Seguridad Interior entre 2001 y 2006.
Que el "keynesianismo militar" y el complejo capitalista ante catástrofes puedan de hecho llegar a jugar el papel otrora desempeñado por las burbujas financieras, es pregunta que queda abierta. Fomentarlos, al menos durante los gobiernos republicanos, ha significado reducir el gasto social, resultando, al final, que el efecto positivo sobre el empleo fue rápidamente superado por las reducciones en la demanda efectiva. Un estudio de Dean Baker citado por Johnson descubrió que, tras un inicial estímulo de la demanda, cerca de seis años después el efecto generado por el incremento del gasto militar se transformó en negativo. Después de 10 años de incremento del gasto militar, habría unos 464.000 puestos de trabajo menos que en un escenario de menor gasto militar.
Pero, aún más importante como límite del keynesianismo militar y del capitalismo del desastre, es el hecho de que los compromisos militares adquiridos son probablemente atolladeros como Irak y Afganistán, que podrían disparar una reacción contraria violenta, tanto fuera como dentro del país. Ello podría finalmente minar la legitimidad de estos emprendimientos, reducir su acceso a los fondos públicos y erosionar su viabilidad como fuentes de expansión económica en una economía en contracción.
Sí: el capitalismo global puede ser resistente, pero se diría que sus opciones son cada vez más limitadas. Las fuerzas que empujan al estancamiento a largo plazo de la economía capitalista mundial son ahora muy robustas, demasiado como para ser fácilmente desactivadas con el equivalente económico a una resucitación boca a boca.
Walden Bello es profesor visitante en la St. Mary's University, Halifax (Canada). Bello es también analista senior en el instituto Focus on the Global South con sede en Bangkok, y profesor de sociología en la Universidad de Filipinas en Diliman. Es el autor de Walden Bello introduces Ho Chi Minh (Londres, Verso, 2007), Dilemmas of Dommination (Nueva York, Metropolitan Books, 2005) y Deglobalization (Londres, Zed, 2002). Artículo publicado en la revista republicana "Sin permiso".

miércoles, 12 de marzo de 2008

UNA VICTORIA Y ALGUNOS INTERROGANTES

Juan Antonio Barrio. Portavoz Federal de IS.

La victoria obtenida por el PSOE el 9-M no ofrece lugar a dudas: 169 escaños, casi el 44% de lo votos; a solo 7 escaños de la mayoría absoluta. El PP tiene una derrota honorable, sí, pero derrota. No tiene la más mínima posibilidad de formar gobierno, ni recorta su diferencia con el PSOE por más que mejore en votos y escaños. Ciertamente avanza en donde ya ganó: Madrid, Valencia y Murcia sobre todo. La victoria del PSOE tiene tres hitos fundamentales: Andalucía, en un buen nivel aún perdiendo dos escaños (en las generales; en las autonómicas la pérdida de escaños permite revalidar la mayoría absoluta), en Euskadi, donde por vez primera el PSE-PSOE es primera fuerza en las tres circunscripciones y sobre todo, con el impresionante resultado del PSC-PSOE: 25 escaños; 4 más que en 2004 y en el nivel de 1982.
El primer problema es lógicamente la política de alianzas (CiU es la única fuerza nacionalista que se mantiene, ganando un escaño (11 frente a 10) pero ¿cómo pactar de forma estable con quien es oposición en Cataluña, al PSC, gran triunfador de las elecciones?
El siguiente acuerdo a considerar es el posible con el PNV, que pierde un escaño, de 7 a 6. La primera llamada que recibió José Luís Rodríguez Zapatero fue la de Iñigo Urkullu, Presidente del PNV. Pero eso implicaría consensuar el dar carpetazo a la consulta anunciada por Ibarretxe para octubre. Problemático, con las elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina.
En otro orden de cosas, apenas queda otra izquierda con fuerza para pactar, lo que no es buena cosa. La debacle de ERC y de IU-Iniciativa per Catalunya va a hacer difícil los acuerdos con los cincos escaños (3 ERC, 2 IU-ICV) resultantes para estas formaciones, al menos acuerdos que vayan más allá de lo puntual. Especialmente si la lectura que se hace del resultado electoral por estos partidos resulta tan simplista como considerar que todo sucede por la excesiva proximidad al PSOE, por ayudar demasiado a la gobernabilidad.
En el caso de IU, como dice S. Carrillo posiblemente "sin Llamazares IU hubiera desaparecido parlamentariamente". Hay que resaltar también la injusticia de la ley electoral. Sólo 315.000 de sus votos sirven para obtener escaños. El resto, 650.000 papeletas se pierden. En el caso de ERC, la retirada de Puigcercós del Gobierno catalán y el adelanto del congreso del partido añaden dificultades.
Mas probable resultan los acuerdos con BNG (Bloque Nacionalista Galego), son sólo dos escaños, pero la ventaja es que mantienen el buen resultado de 2004, hay un acuerdo en Galicia con ellos y la lectura de los resultados, con acuerdo allí y en Madrid no va a resultar demasiado problemática para ellos. Con estos planteamientos resulta más que probable – y quizás hasta deseable – un gobierno con sólo el apoyo del PSOE, al menos en un primer momento.
Pero más allá de la investidura e incluso de la gobernabilidad del día a día debe estar (debería estar) el necesario acuerdo de las dos principales fuerzas políticas para no repetir la crispación de la legislatura recién terminada.
Para empezar, debería ser posible un acuerdo para la renovación del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional a la mayor brevedad posible. También obviamente, restablecer un mínimo consenso en cuanto a la política antiterrorista, ¿qué posibilidades reales hay para esto? Mientras José Luis Rodríguez Zapatero, en su primera intervención tras la victoria ofrecía diálogo y tendía la mano, Mariano Rajoy sonreía ante los "simpáticos gritos" de "Zapatero embustero" de su hinchada "genovesa". No es precisamente un buen augurio. Pues bien, no hay que olvidar lo elemental: aunque la derrota les sepa más o menos dulce, en derrota se queda. Los consensos son cosa de dos y no pueden realizarse si el PP no rectifica sus posiciones. Todos tendremos que movernos. El PP también. Más allá de la previsible reelección de Rajoy en el congreso adelantado a Junio, persiste una pregunta clave: el PP ¿ha conseguido estos honorables resultados por la oposición realizada o a pesar de ella?

martes, 11 de marzo de 2008

HOMENAJE MULTITUDINARIO

LAS CALLES DE ARRASATE-MONDRAGÓN REBOSANTES DE VALIENTES EN SOLIDARIDAD CON LA FAMILIA DE ISAÍAS Y DE LOS SOCIALISTAS VASCOS

lunes, 10 de marzo de 2008

ZAPATERO COMPARECIÓ HOY PARA VALORAR EL RESULTADO

ZAPATERO DESTACA EL ALTÍSIMO VALOR DEL TRIUNFO DEL PSE-EE, RECUERDA A ISAÍAS Y SU FAMILIA Y GARANTIZA EL DIÁLOGO "CON TODOS LOS GRUPOS" DEL PARLAMENTO.

ZAPATERO:"MAS DE 11 MILLONES DE VOTOS IMPRESIONAN"

EL SOCIALISMO VASCO GANA LAS ELECCIONES EN EUSKADI

IS EUSKADI

El PSE-EE ha obtenido el primer puesto en Euskadi en estas elecciones generales. Ganamos en los tres territorios históricos y sacamos más de ciento veinte mil votos y once puntos de diferencia a la segunda fuerza, el PNV.
Asimismo, somos la primera fuerza en los mayores núcleos de población de Euskadi.En un proceso electoral especialmente doloroso, marcado por el asesinato de nuestro compañero Isaías Carrasco, los socialistas vascos hemos sabido trasmitir a los ciudadanos nuestra mesura, la capacidad de liderazgo que supone la defensa de un programa integrador de todos de los que aquí vivimos, y la ilusión que significa nuestra decidida opción a favor de la paz y la convivencia en libertad.
En el PNV se han cebado los problemas internos que desde hace tiempo le aquejan y cuyo núcleo dirigente no ha acertado a solucionar. La falta de un liderazgo claro –escenificado en la dimisión de Imaz y la opción por un Urkullu de transición- le resta credibilidad ante la ciudadanía.
Por otra parte, los problemas de corrupción que afectaron a la Hacienda guipuzcoana mostraron a la opinión pública que ese partido estaba más pendiente de equilibrios internos que de principios democráticos básicos. Estas elecciones han demostrado que el PNV ya no es el partido que representa a Euskadi: más bien es el recuerdo de una forma periclitada de entender el país que, tras estos resultados, es minoritaria. Por ello, el Lehendakari tiene que dejar de hablar en nombre de esa entelequia que denomina “pueblo vasco” y atenerse a estos resultados electorales que revelan una comunidad plural, viva y con ganas de cerrar el período de monopolio nacionalista de las instituciones.
Euskadi ya ha sido consultada y ha dado la espalda a su plan: la “consulta” no sólo es ilegal sino que ni tan siquiera cuenta con un mínimo apoyo popular como para plantearla.Sin embargo, el drama del terrorismo persiste. El equipo que se atribuye la representación de la izquierda abertzale comulga electoralmente con Eta, propone la abstención como expresión política y se atribuye la paternidad de la voluntad de quienes han dado la espalda a las urnas. Esa es la concepción de la democracia que manifiestan: silencio ante los asesinatos de Eta, inhibición programática, autoaislamiento social y político, desprecio a la voluntad electoral a lo que se añaden serios problemas de contestación interna que hasta ahora sólo han aflorado a través del distanciamiento que significativos miembros del colectivo de los presos han manifestado recientemente.
Si la izquierda abertzale no quiere desaparecer subsumida por la atracción mortal de Eta ha de iniciar un proceso de autorreflexión que le lleve a defender su política por medios estrictamente pacíficos.
En definitiva, las elecciones han resultado un triunfo de la ciudadanía y, en consecuencia, un homenaje a nuestro compañero Isaías Carrasco cuya vida y entrega a un ideal han recogido, al fin, sus frutos. A él van dirigidos nuestro recuerdo y homenaje.

domingo, 9 de marzo de 2008

PARA LA LIBERTAD

¡¡ TODAS Y TODOS A VOTAR PARA LA LIBERTAD!!
COMO DECÍA RAMÓN RUBIAL: "QUE LAS URNAS REBOSEN DE VOTOS".
EL MEJOR HOMENAJE A ISAIAS Y A TODAS LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO.
Para la libertad sangro, lucho, pervivo. Para la libertad, mis ojos y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo, doy a los cirujanos.
Para la libertad siento más corazones que arenas en mi pecho; dan espuma mis venas y entro en los hospitales, y entro en los algodones como en las azucenas.
Porque donde unas cuencas vacías amanezcan ella pondrá dos piedras de futura mirada y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan en la carne talada.
Retoñarán aladas de savia sin otoño reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida. Porque soy como el árbol talado, que retoño: porque aún tengo la vida.
Miguel Hernández. Popularizada en la voz de Joan Manuel Serrat

sábado, 8 de marzo de 2008

AGUR, ISAIAS. BETI IZANGO ZARA GURE BIHOTZEAN. GOGOAN ZAITUGU.

AGUR ISAIAS. SIEMPRE ESTARÁS EN NUESTRO CORAZÓN Y EN NUESTRO RECUERDO. NO OLVIDAREMOS
El feretro es conducido por líderes del socialismo gipuzkoano y vasco como Buen, Huertas, Egiguren, Rodolfo Ares, Pastor y el Secretario General del Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra Patxi López. Tras el féretro, la familia del compañero asesinado.
La desolación en los rostros es más que evidente. La fuerza en los corazones para continuar la lucha, también.
Su familia. con su hija Sandra al frente, junto a la Vicepresidenta, que ha acompañado a la familia y al socialismo vasco durante todo el día, junto a nuestro presidente Manuel Chaves. Junto a él estaba Sandra en el acto cívico de esta mañana, Su intervención, memorable, muestra la casta de esta familia, con ese carácter fuerte de la Gipuzkoa interior, gentes aguerridas, socialistas de raza que seguirán en la batalla, con la memoria de su padre y marido viva. No estarán solos.
La cárcel franquista, los destierros, las cunetas de la guerra civil y ETA. Los socialistas somos así. Nuestras ideas no son mejores porque nos maten por ellas. Simplemente son mejores porque son más justas, más humanas, cerca de quienes sufren, de quienes lo necesitan de verdad. En los barrios, en los pueblos, en la oscuridad del trabajo diario. Donde siempre estuvo el compañero Isaias. Por lo que le han matado. Por lo mismo por lo que tantos y tantas están dispuestos a recoger su testigo.
LOS FASCISTAS NO PASARÁN.
MAÑANA CONTRA LA ABSTENCIÓN. NI UN SOLO DEMÓCRATA EN CASA SIN VOTAR. TODOS/AS A LAS URNAS.

GRACIAS PATXI, GRACIAS ISAÍAS

Gracias, solo puedo decirte esto. Alguien que allí estaba contigo, me decía esta mañana que se te veía nervioso ante la llegada de Rajoy y San Gil. Normal. Nos han estado insultando, con la inestimable ayuda de Rosa Díez y sus adláteres, desde hace más de cuatro años. Traidores a las víctimas, vendidos, protonacionalistas, traidores a España y a la Constitución. Ellos, que cuando gobernaban tantas veces negaron los medios para una correcta protección de compañeros/as que tenían que entrar a sus empresas a las 6 de la mañana.
Todos ellos que han usado el terrorismo como nadie. Que acusaron directamente o a través de sus medios afines al socialismo en su conjunto de conspiradores con el terrorismo islamista y algunos mandos de la policia, para la masacre de Madrid.
Con todo lo que nos han echado encima por un puñado de votos.
Cómo no ibas a estar nervioso. En tu cabeza bullía la idea de dejarle claro a los dos que basta ya. Que ya vale. Que estamos hastiados, hartos, hasta los ovarios, de tanto insulto, tanta vesanía, tanta pocilga y tanto buitre.
Gracias Patxi, porque recibir las condolencias sin vergüenza, con gallardía, con la sensatez y asertividad del "No quiero que ninguno de vosotros vuelva a decir que un socialista traiciona a las víctimas. Nunca" es valiente. A gritos, mejor, que se enteren. María San Gil dice que te arrepentirás por lo que hiciste. Qué va a hacer. Se olvida que ya te han denunciado, ellos mismos, sinvergüenzas, por colaboración con ETA. A tí. Por intentar usar las palabras contra las balas.
Ya está bien. Viva la libertad. Viva la vida. Gracias Patxi. Gracias Isaías. Socialistas gipuzkoanos como tú hacen que los demás nos sintamos orgullosos de este carné

SANDRA, LA HIJA DE ISAÍAS, MUESTRA CON SUS PALABRAS QUE LOS SOCIALISTAS NO MUEREN, SE SIEMBRAN

"Quiero agradecer de corazón el apoyo del pueblo de Arrasate; el cariño, apoyo y calor que está mostrando la gente anónima con mi madre y mis hermanos. Quiero agradecer el apoyo de los socialistas. Mi padre murió por defender la libertad, la democracia y las ideas socialistas. Era un hombre valiente que ha dado la cara y los que lo han matado son unos cobardes. Unos cobardes sin cojones. Pero sobre todo pido un cosa: y es que el asesinato de mi padre no sea manipulado por nadie. Eso no lo vamos a tolerar. Yo, mi madre, todos iremos a votar. Los que quieran solidarizarse con nuestro dolor, que acudan masivamente a votar el domingo. Para decir a los terroristas que no vamos a dar ni un solo paso atrás. Son unos hijos de puta".

viernes, 7 de marzo de 2008

HAN ASESINADO A UN DEMÓCRATA

Ha vuelto la muerte a Euskadi. Esta vez, Eta ha escogido a un socialista, Isaías Carrasco, vecino de Mondragón y ex concejal de su Ayuntamiento y lo ha asesinado a sangre fría. Solidaridad, en primer lugar, con su familia y con sus compañeros de Agrupación y de Partido. Para ellos, nuestras más sentidas condolecencias y total apoyo en momentos tan difíciles como son estos en los que la irracionalidad ha irrumpido, sin avisar, en sus vidas. Pensamos, en particular, en su viuda e hijos con los que nos sentimos especialmente identificados.
Eta se hunde en su nihilismo político y en su táctica asesina. No es irrelevante que, para estas elecciones, haya propuesto la abstención: es la constatación de que Eta sabe –es consciente y lo reconoce públicamente- que se ha quedado sin discurso político. Frente a la política, la civilidad –civilización-, Eta se mete cada vez más en el agujero negro de la barbarie, de querer que las relaciones entre los hombres sólo deben regirse por la violencia. Por su parte, la izquierda abertzale sigue sumida en un estado de minoría de edad, incapaz de verbalizar lo que muchos de ellos sienten y no se atreven a elevar a la categoría de palabra: que no hay libertad, ni para las personas ni para las naciones, que se pueda construir sobre el terrorismo.
Dolidos, pero no desesperanzados. De ese modo nos hemos de sentir todos los demócratas. Y unidos, por encima de las diferencias, porque todos compartimos un substrato común: el de que la convivencia es posible conjugando paz y libertad. Hemos asistido, hasta hace muy poco, a momentos de mezquindad política que, tras este asesinato, ya no son de recibo. Por ello, exigimos moderación y altura de miras a quienes hasta hoy han utilizado el terrorismo en el debate partidario. Les pedimos responsabilidad y solidaridad y que no se repitan sus tan poco edificantes acusaciones.
Y hasta que llegue el momento de la paz, hemos de seguir recordando y homenajeando a todos aquellos que han entregado su vida y que, con su sacrificio, harán posible una nueva Euskadi solidaria, pacífica y libre.
¡Salud, compañero Isaías!

miércoles, 5 de marzo de 2008

Los terroristas del 11-M que regularizó el Gobierno del PP

Al menos cinco de ellos consiguieron los ‘papeles’ durante los ocho años del mandato de Aznar
El PP ha decidido convertir la inmigración en su principal mensaje electoral y, para ello, no ha dudado en vincular la llegada de extranjeros a la delincuencia. El propio Mariano Rajoy, en sus debates con José Luis Rodríguez Zapatero , aseguraba que “delincuentes extranjeros entran sin que se haga nada” y aseguraba que si alcanza el Palacio de La Moncloa piensa “expulsar a los extranjeros que delinquen aunque lleven cinco años en España”, además de “prohibir las regularizaciones masivas”.
Días antes, el responsable de Comunicación del partido conservador, Gabriel Elorriaga, ya admitía a Financial Times que la estrategia electoral del PP se basaba en “sembrar dudas” sobre la inmigración.
Para ello, ambos dirigentes no han dudado en desacreditar la regularización que hizo el Ejecutivo socialista, olvidando las cinco que hizo el PP en sus ocho años de gobierno y, sobre todo, el hecho de que al menos cinco de los terroristas del 11-M –Serhane Ben Abdelmajid, el Tunecino; Abdelmajid Bouchar; Basel Ghalyoun; Fouad el Morabit y Mohamed Afalah– consiguieron los papeles con el PP en el poder.
Un informe del Ministerio del Interior, enviado en octubre de 2004 a la Comisión parlamentaria sobre la masacre, ya destacaba que de los 123 ciudadanos extranjeros que habían sido investigados en el transcurso de las pesquisas policiales, 75 de ellos residían en España de manera legal.

lunes, 3 de marzo de 2008

Un Zapatero convincente vence a un Rajoy inseguro y enfadado (50% cree que Zp ganó, 29% cree que Rajoy)

Está finalizando ahora mismo un debate que esta vez, sin duda, ha ganado ZP haciendo lo que mejor sabe: manejar lo social, desde la izquierda, con serenidad, acierto y futuro, frente a un Rajoy aún más inseguro, incongruente (acusó a Zapatero de apoyar la guerra de Irak) y desde luego irascible y áspero.
Frente a Rajoy, ZP ha defendido una España social, con un crecimiento sostenible y preocupada por las "personas que no tienen de todo". Rajoy ha vuelto a rechazar la oferta de consenso entorno a la lucha contra ETA (lo que denota que el propio Rajoy da por descontada su derrota), ha adoptado un discurso ya claramente xenófobo, sin tapujos, donde los inmigrantes son los causantes de que los españoles tengan peores servicios, peor sanidad o educación. Ha vuelto a repetir tópicos de la derecha.
No se moverán muchos votos nuevos, pero seguramente muchos izquierdistas se movilizarán.

Las últimas encuestas otrogan a ZP una mayoría más amplia

Eso es lo que se puede extraer de los últimos sondeos publicados por los medios más solventes. Diferencias que se sitúan entre los 5 y los 6 puntos porcentuales, que serían suficientes para que el PSOE obtuviera hasta 171-172 escaños en el Congreso. No parece que el último debate de TV vaya a cambiar mucho esta percepción. Es importante que no se quede en casa nadie de la denominada "izquierda volátil", rebautizada como "izquierda delicatessen"; es decir aquél sector que siempre encuentra motivos de queja en las políticas del socialismo democrático, pero que, al menos desde 2004, se encuentra movilizado "contra" el PP. En este sentido las encuestas avanzan una participación de más del 70%, algo a lo que habrá ayudado el importante seguimiento de los debates televisivos, y la "verdad bajo la máscara" mostrada por Rajoy en ellos.

domingo, 2 de marzo de 2008

Terrorismo internacional: la lista de los más buscados

Noam Chomsky
El 13 de febrero pasado fue asesinado en Damasco Imad Moughniyeh, un veterano dirigente de Hezbollah. “El mundo es un lugar mejor sin este hombre”, dijo el portavoz del Departamento de Estado Sean McComarck, y agregó que “de uno u otro modo, se ha hecho justicia.” Y Mike McConnell, el Director de la Inteligencia Nacional, agregó que Moughniyeh “había sido el terrorista responsable del mayor número de muertes de norteamericanos e israelíes después de Osama bin Laden”. Israel también dio rienda suelta a su alegría: “uno de los hombres más buscados por EEUU e Israel” habría sido ajusticiado, según informó el London Financial Times.
Bajo el título de “Un militante buscado en todo el mundo”, se publicó un informe, según el cual Moughniyeh era el que seguía a Osama bin Laden en la lista de los más buscados después del 9/11 y, por tanto, se trataba del segundo entre los “militantes más buscados en el mundo”.
La terminología es suficientemente precisa, de acuerdo con las reglas del discurso anglo-americano, que entiende por “mundo” la clase política de Washington y Londres (y todos quienes estén de acuerdo con ellos en determinados asuntos). Así, por ejemplo, es frecuente leer que “el mundo” todo apoyó a George Bush cuando ordenó el bombardeo de Afganistán. Y esto puede ser cierto para “el mundo”, pero difícilmente para el mundo, como tuvo buena ocasión de revelar la agencia internacional de sondeos Gallup luego de que se anunciara el bombardeo. El apoyo mundial fue mínimo. El porcentaje de aceptación en una América Latina con amplia experiencia en las conductas de EEUU osciló entre el 2% de México y el 16% de Panamá, e incluso ese minúsculo apoyo estaba condicionado a la previa identificación de los sospechosos (según el FBI, seguían sin identificar ocho meses después), y a que los blancos civiles estuvieran a salvo, cosa que no ocurrió. El mundo mostraba una aplastante preferencia por la vía dipolomático-judicial, pero “el mundo” la descartó de plano.
Tras el rastro del terror En el presente caso, si “el mundo” fuera todo el mundo, podríamos encontrar otros candidatos dignos de honra como archienemigos más odiados. Y es instructivo preguntarnos por qué.
El Financial Times informó que la mayoría de los cargos en contra de Moughniyeh no estaban probados, pero “una de las pocas veces en las que es posible afirmar con certeza su participación [es en el] secuestro del avión de la compañía TWA en 1985, cuando fue asesinado un buzo de la armada norteamericana”. Esta fue una de las dos atrocidades terroristas que, según una encuesta entre directores de periódicos, hizo que el terrorismo en Oriente Medio se convirtiera en la noticia más importante de 1985; la otra fue el secuestro del buque de línea Archille Lauro, en el que resultó brutalmente asesinado Leon Klinghoffer, un inválido norteamericano. Esto refleja el juicio del “mundo.” Es posible que el mundo viera las cosas de otra manera.
El secuestro del Achille Lauro fue la represalia por el bombardeo de Túnez, ordenado una semana antes por el primer ministro israelí Simón Peres. Su fuerza aérea asesinó a setenta y cinco tunecinos y palestinos con bombas inteligentes que los destrozaron en mil pedazos, entre otras atrocidades vívidamente narradas por el destacado periodista israelí Amnon Kapeliouk. Washington cooperó, puesto que omitió advertir a su aliado tunecino que las bombas iban de camino, y es imposible que la Sexta Flota y la inteligencia norteamericana no estuvieran al tanto del inminente ataque. George Schultz, el entonces Secretario de Estado, comunicó al Ministro israelí de Asuntos Exteriores, Yitzhak Shamir, que en Washington “había despertado una enorme simpatía la acción israelí”, y la calificó –con aplauso general— como una “respuesta legítima” a los “ataques terroristas”. Unos pocos días después, el Consejo de Seguridad de la ONU denunció unánimemente (con la abstención de EEUU) los bombardeos como un “acto de agresión armada” . Huelga decir que “agresión” es un crimen mucho más grave que el de terrorismo internacional. Pero, concediendo el beneficio de la duda a los EEUU y a Israel, dejemos que sobre los responsables recaiga sólo el cargo menos grave.
Pocos días antes, Peres fue a Washington a consultar al principal terrorista internacional del momento, a Ronald Reagan, quien denunció “el terrible azote del terrorismo”, de nuevo con el aplauso general del “mundo”.
Los “ataques terroristas” que Shultz y Peres pretextaron para bombardear Túnez fueron los asesinatos de tres israelíes en Larnaca, Chipre. Los asesinos, como admitió Israel, no tenían nada que ver con Túnez, si bien podrían habrían tenido conexiones con Siria. Sin embargo, Túnez era un blanco más a propósito. Estaba inerme, a diferencia de Damasco. Y además, ofrecía un placer adicional: allí podían ser asesinados más palestinos exiliados.
Por su parte, los asesinatos de Larnaca fueron considerados una represalia de sus perpetradores: una respuesta a los sistemáticos secuestros israelíes en aguas internacionales, que resultaron en los asesinatos de muchas personas y en el secuestro y consiguiente encarcelamiento de muchas más, retenidas sin cargos por largos períodos en cárceles israelíes. La más famosa de éstas fue la prisión/cámara-de-tortura 1391. Hay mucha información al respecto en la prensa israelí y extranjera. Esos crímenes sistemáticos , por supuesto, son conocidos por las redacciones de los periódicos de EEUU, y de vez en vez, se mencionan de pasada.
El asesinato de Klinghoffer's se vivió con una verdadera sensación de horror, y es celebérrimo. Se convirtió en tema de una ópera aclamada y en guión de una película hecha para la televisión. Pero también causaron horror los asombrosos comentarios de condena al salvajismo de los palestinos: “bestias bicéfalas”( según el Primer Ministro Menachen Begin), “cucarachas drogotas correteando en una botella” (según el Jefe del Equipo Raful Eitan), “como saltamones, comparados con nosotros”, seres cuyas cabezas deberían ser “convertidas en picadillo golpeándolas contra el canto rodado y las paredes” (dijo el Primer Ministro Yitzhak Shamir). O simplemente, llamados araboushim, el equivalente de nuestro “judío” o de nuestro “negro”.
Así, luego de una exhibición particularmente depravada de terror militar y de una intencionada humillación en la ciudad de Halhul, en la Ribera occidental, en diciembre de 1982 (¡disgustó hasta a los halcones israelíes!), el conocido analista militar y político Yoram Peri escribió consternado: “hoy, uno de los objetivos de nuestro ejército [es] demoler los derechos de personas inocentes simplemente porque son araboushim que viven en territorios que Dios nos ha prometido a nosotros”, tarea, ésta, cada días más perentoria, y que se lleva a cabo con creciente brutalidad desde que los araboushim comenzaron a “levantar cabeza” un par de años atrás.
No es difícil averiguar si los sentimientos expresados con motivo del asesinato de Klinghoffer fueron sinceros. Basta investigar la reacción ante los crímenes israelíes respaldados por los EEUU. Pensemos, por ejemplo, en el asesinato de dos inválidos palestinos en abril del 2002, Kemal Zughayer y Jamal Rashid, a manos de las fuerzas israelíes incursionadas en el campo de refugiados de Jenin, en la Ribera Occidental. Los periodistas británicos encontraron el cuerpo aplastado de Zughayer y los restos de su silla de ruedas, junto a lo que quedaba de una bandera blanca que sostenía en el momento de ser asesinado, cuando trataba de huir de los tanques israelíes que se lanzaron sobre él partiendo su rostro en dos pedazos y seccionándole brazos y piernas. Jamal Rashid terminó aplastado en su silla de ruedas cuando una de los enormes palas excavadoras suministradas por EEUU destruyó su casa en Jenin, con toda la familia dentro. La diferente reacción, o por mejor decir, la falta absoluta de reacción, es la rutina, y resulta tan fácil de explicar, que no precisa de mayores comentarios.
Coche Bomba Sencillamente, el bombardeo de Túnez en 1985 fue un crimen terrorista infinitamente más grave que el secuestro del Achille Lauro, o que el crimen del mismo años en que la participación de Moughniyeh`s “podía ser establecida con certeza”. Pero incluso el bombardeo tunecino tiene competidores para el premio en el concurso de las mayores atrocidades terroristas en el Oriente Medio del año cumbre que fue 1985.
Uno de los aspirantes fue el coche bomba colocado en Beirut a la salida de una Mezquita y programado para que explotara cuando los devotos se retiraban de su plegaria del viernes. La bomba mató a 80 personas e hirió a 256. La mayoría de los muertos eran niñas y mujeres que salían de la Mezquita, aunque la ferocidad de la onda expansiva “carbonizó a bebés en sus cunas”, “mató a una novia que estaba comprando su ajuar”, e “hizo volar por los aires a tres niños que regresaban a casa desde la Mezquita”. También devastó la calle principal del suburbio densamente poblado de Beirut oeste, como informó hace tres años Nora Boustany en el Washington Post.
El objetivo era el clérigo Shiita Sheikh Mohammad Hussein Fadlallah, quien logró escapar con vida. El atentando fue perpetrado por la CIA de Reagan y sus aliados saudíes, con ayuda británica, y autorizado concretamente por el Director de la CIA William Casey, según el relato del periodista del Washington Post Bob Woodward en su libro El Velo: las guerras secretas de la CIA 1981-1987. Se conoce muy poco más que los meros hechos, gracias a la escrupulosa aceptación de la doctrina, según la cual no hay que investigar nuestros propios crímenes (a menos que resulten demasiado conocidos como para negarlos y la investigación se limite al círculo de una pocas “manzanas podridas” subalternas que, se calla por sabido, actúan “incontroladamente”).
“Aldeanos terroristas” El tercer candidato al premio al terrorismo en el Oriente Medio de 1985 fueron las operaciones “Iron Fist” [Puño de Hierro] del Primer Ministro Peres en los territorios del sudeste libanés ocupados en ese momento por Israel, violando las órdenes del Consejo de Seguridad de la ONU. El objetivo, según los altos mandos israelíes, eran los llamados “terroristas aldeanos”. En este caso, los crímenes de Peres se despeñaron por los nuevos derrotaderos de la “brutalidad calculada” y el “asesinato arbitrario”, según palabras de un diplomático occidental entendido en estos temas, afirmaciones luego corroboradas por las filmaciones en directo de los hechos. Pero como no le interesaban al “mundo”, no fueron investigados. Como de costumbre. Sería legítimo preguntar si esos crímenes caen bajo la categoría de terrorismo internacional o bajo la categoría, harto más grave, de crimen de agresión. Pero concedámosles, de nuevo, el beneficio de la duda a Israel y a sus secuaces de Washington, y conformémonos con el cargo menos grave de terrorismo.
Esas son algunas de las ideas que pueden pasar por la cabeza de las personas de cualquier parte del mundo –que no del “mundo”—, cuando piensan en aquella “ocasión”, “una de las pocas” en las que Imad Moughniyeh estuvo claramente implicado en un crimen terrorista.
Los EEUU lo acusan, asimismo, de haber sido responsable de los ataques demoledores a la marina de los EEUU y a las barracones de paracaidistas franceses en Líbano en 1983, ataques perpetrados con un camión bomba y dos suicidas, que resultaron en la muerte de 241 marines y 58 paracaidistas. Y también de un ataque anterior a la Embajada de los EEUU en Beirut, que mató a sesenta y tres personas, y fue particularmente grave, porque en ese momento había una reunión en la que participaban funcionarios de la CIA.
Sin embargo, el Financial Times atribuyó el ataque a los barracones a la Jihad islámica. y no a Hezbollah. Fawz Gerges, uno de los académicos destacados en el estudio de los movimientos Jihad y del Líbano, escribió que un “grupo desconocido denominado Jihad islámica” se atribuyó la responsabilidad. Una voz que hablaba en árabe clásico instó a todos los norteamericanos a dejar el Líbano, o enfrentarse a la muerte. Se ha dicho que Moughniyeh era en ese momento la cabeza de la Jihad islámica, pero, hasta donde alcanza mi conocimiento, hay escasas pruebas.
No hay sondeos de la opinión mundial al respecto, pero es harto probable que se debe de llamar “ataque terrorista” al ataque a una base militar radicada en un país extranjero, especialmente porque las fuerzas de los EEUU y de Francia estaban desarrollando vigorosos bombardeos navales y aéreos en el Líbano poco después de que los EEUU prestaran un apoyo decisivo a la invasión israelí del Líbano en 1982, que acabó con la vida de cerca de 20.000 personas y devastó el sur, dejando gran parte de Beirut en ruinas. Finalmente, el Presidente Reagan suspendió los ataques cuando la protesta internacional tras las masacres de Sabra-Shtila subió a tal punto de tono, que ya no pudo ser ignorada.
Por lo común, en EEUU la invasión israelí del Líbano se describe como una reacción a los ataques terroristas al norte de Israel desde bases libanesas por parte de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), con lo que parece comprensible nuestra crucial contribución a esos crímenes de guerra mayores. En el mundo real, la frontera libanesa estuvo quieta durante un año, a pesar de repetidos ataques israelíes, muchos de ellos sangrientos, tendentes provocar alguna respuesta de la OLP que sirviera de pretexto para una invasión ya decidida y planeada. Los comentaristas y líderes israelíes no confesaron su verdadero propósito en ese momento: salvaguardar el poder israelí en la zona ocupada de la Ribera occidental. No carece de interés el que el único error grave del libro de Jimmy Carter (Palestina: Paz o Apartheid) sea la reiteración de este brebaje propagandístico, según el cual los ataques de la OLP desde el Líbano fueron la causa de la invasión por parte de Israel. Sobre el libro han llovido copiosos ataques, y se han hecho esfuerzos desesperados por encontrar alguna frase que pudiera ser mal interpretada, pero se ignoró este error flagrante, el único. Y con razón, porque se cumple así con el criterio de respetar las falsificaciones doctrinales útiles.
Matar sin querer Otro de los cargos contra Moughniyeh: fue convertirlo en el “cerebro” de la bomba en la Embajada de Israel en Buenos Aires que, el 17 de marzo de 1992, mató a veintinueve personas. Fue una respuesta –como dijo el Financial Times— al asesinato por parte de Israel, del antiguo jefe de Hezbollah Abbas Al-Mussawi en el curso de un ataque aéreo al sur del Líbano”. Sobre el asesinato no se precisan mayores pruebas, porque Israel se atribuyó con orgullo el mérito. Pero el mundo podría tener cierto interés en el resto de la historia. Al-Mussawi fue asesinado con un helicóptero suministrado por EEUU en una zona muy al norte de la “zona de seguridad” ilegalmente fijada por Israel en el sur del Líbano. Iba camino de Sidón desde Jibshit, luego de disertar en un acto en memoria de otro imán asesinado por las fuerzas israelíes. El ataque del helicóptero también acabó con su esposa y su hijo de cinco años. Tras el ataque, Israel se sirvió de otros helicópteros también suministrados por EEUU para atacar un camión que transportaba a los supervivientes del primer ataque a un hospital.
Después del asesinato de la familia, Hezbollah “cambió las reglas del juego”, informó el Primer Ministro Rabin ante el Parlamento israelí. Nunca antes se habían lanzado misiles contra Israel. Hasta aquel momento, las reglas del juego eran que Israel podía lanzar ataques mortíferos dondequiera y a su arbitrio, Hezbollah tenía que limitarse responder dentro del territorio libanés ocupado por Israel.
Tras el asesinato de su líder (y de su familia), Hezbollah comenzó a responder a los crímenes de Israel en el Líbano atacando el norte de Israel. Esto último es, por supuesto, terror intolerable, de modo que Rabin lanzó una invasión que expulsó de sus hogares a 500.000 personas y mató a más de 100. Los despiadados ataques israelíes llegaron hasta el norte del Líbano.
En el Sur, el 80 % de la ciudad de Tiro huyó, y Nabatiye quedó reducida a una “ciudad fantasma”. Según un portavoz del ejército israelí, Jibshit fue destruída en un 70 por ciento, a lo que agregó que el objetivo era “destruir la ciudad por completo, dada su importancia para la población shiita del sur del Líbano”. El objetivo era “borrar las ciudades de la faz de la tierra y sembrar destrucción en su entorno”, según describió la operación un veterano oficial del comando norte israelí.
Es posible que Jibshit haya sido un objetivo apreciable porque fue la tierra de Sheik Abdul Karim Obeid, secuestrado y llevado a Israel varios años antes. La patria de Obeid “recibió el impacto directo de un misil”, informó el periodista británico Robert Fisk, “aunque lo más probable es que los israelíes estuvieran disparando a su mujer y sus tres hijos”. Mark Nicholson escribió en el Financial Times que quienes no escaparon se escondieron aterrorizados, “porque era posible que cualquier movimiento dentro o fuera de sus casas atrajera la atención de la artillería israelí, la cual……..estaba disparando sus proyectiles repetida y demoledoramente sobre objetivos seleccionados”. Por momentos, los proyectiles de la artillería impactaban en algunas aldeas a un ritmo de más de diez disparos por minuto.
Todos estos hechos contaron con el firme aval del Presidente Bill Clinton, que entendió la necesidad de instruir con severidad a los araboushim sobre “las reglas del juego”. Y Rabin apareció como el otro gran héroe, como el hombre de la paz, muy diferente a las “bestias bicéfalas”, “a los saltamontes” y a las “cucarachas drogadas”. Esta es simplemente una pequeña muestra de los hechos que podrían tener interés para el mundo, una vez conectados con la supuesta responsabilidad de Moughniyeh en el acto de venganza terrorista en Buenos Aires.
Otro de los cargos es que Moughniyeh ayudó a preparar las defensas de Hezbollah contra la invasión israelí del Líbano en 2006, un crimen terrorista intolerable, conforme a los criterios del “mundo”, convencido de que nada debe atravesarse en el camino del justo terror y de la agresión practicados por los EEUU y sus clientes.
Los apologistas más vulgares de los crímenes de EEUU e Israel explican con solemnidad digna de mejor causa que mientras los Árabes tienen el propósito de matar personas, los EEUU e Israel –siendo, como son, sociedades democráticas— no tienen la menor intención de hacerlo. Sus muertos son simplemente accidentales, y por eso sus asesinatos no pueden compararse, en punto a depravación moral, con los de sus adversarios. Esta fue, por ejemplo, la posición del Tribunal Supremo de Israel cuando recientemente autorizó un severo correctivo colectivo al pueblo de Gaza, privándole de electricidad (y de agua, de eliminación de residuos y aguas albañales y de otros elementos básicos de la vida civilizada).
Una línea de defensa, ésta, recurrente a la hora de enfrentarse a otros viejos pecadillos de Washington. Por ejemplo, la destrucción de la Planta farmacéutica al-Shifa en Sudán en 1998. Aparentemente, el ataque se cobró diez mil vidas, pero no hubo intención de matarlas; de ahí que no fuera un crimen resultante de una orden con expresa intención de matar. Así nos aleccionan estos moralistas sistemáticamente empeñados en apagar toda réplica efectiva a esos vulgares intentos de autojustificación. Digámoslo una vez más: se pueden distinguir tres categorías de crímenes: asesinato intencional, muerte accidental y asesinato premeditado pero sin una intención específica. Las atrocidades de EEUU e Israel son un caso típico de la tercera categoría. Así, cuando Israel destruyó el suministro de energía en Gaza o puso trabas para viajar hacia la Ribera oriental, no tuvo la intención específica de asesinar a personas que morirían por la contaminación del agua, o en ambulancias que no podían llegar a los hospitales. Y cuando Bill Clinton ordenó el bombardeo de la planta al-Shifa, era obvio que eso podía terminar en una catástrofe humana. El Observatorio de Derechos Humanos se lo comunicó inmediatamente, facilitándole todo tipo de detalles, pero ni Clinton ni sus asesores quisieron matar a personas concretas entre aquellos que inevitablemente morirían cuando la mitad de las instalaciones de la planta farmacéutica fueran destruidas en un país africano pobre que no podría reconstruirla.
Ocurre, más bien, que ellos y sus apologistas miran a los africanos sintiendo lo que nosotros sentiríamos al aplastar una hormiga cuando caminamos por la calle. Somos conscientes de que es posible que pase (si nos molestamos en pensarlo), pero no queremos matarlas, porque no son dignas ni de esa consideración. No es necesario decir que ataques similares perpetrados por araboushim en áreas habitadas por seres humanos serían considerados de manera harto diferente.
Si por un momento fuéramos capaces de adoptar la perspectiva del mundo, podríamos preguntarnos quiénes son los criminales “más buscados en el mundo entero”.
Noam Chomsky, el intelectual vivo más citado y figura emblemática de la resistencia antiimperialista mundial, es Profesor emérito de lingüística en el Instituto de Tecnología de Massachussets en Cambridge y autor del libro Imperial Ambitions: Conversations on the Post-9/11 World. Articulo publicado por The Nation, traducido y publicado en España por http://www.sinpermiso.info/